3 MESES DESPUÉS.
Darío estaba sentado en su escritorio, sumergido entre los papeles. No había sabido de Linda en meses, era como si la tierra se la hubiera tragado.
Su vida era más tranquila, respiró profundamente, se sirvió un trago y lo bebió.
Sofía había firmado, eran esposos o eso era lo que debían de fingir que eran.
—Señor, le llegó esto.
Félix se acercó y le entregó una invitación. Siempre le llegaban ese tipo de invitaciones a diferentes fiestas o eventos, nunca asistía.
Sacó la in