A la mañana siguiente Sofía despertó por la gran cantidad de luz que entraba a la habitación.
Se sentía mucho mejor, parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la luz.
Observó a Darío, tenía a la pequeña en brazos. Félix estaba sentado en el sofá leyendo un diario.
—Qué bueno, que estás despierta, ¿cómo te sientes cariño?
—Como si un camión me hubiera arrollado —respondió sentándose en la cama.
María ingresó a la habitación, debía ayudar a la jefe a arreglarse, iban a abandonar el hospit