Avanzó rápidamente por los pasillos, se detuvo frente a la habitación indicada.
Abrió la puerta, su amigo estaba sentado en el sofá, parecía estar algo cansado.
—Qué bueno que viniste, está descansando, le di un sedante, te la puedes llevar por la mañana, en cuanto despierte.
—¿Qué sucedió?
Carlo le mostró una bolsa, la tomó y sacó el contenido. Era una copia de las fotografías que habían llegado a su oficina.
Eso lo hizo enojar, pero además de eso había una pequeña caja, la abrió y quedó perpl