La brisa soplaba con fuerza, colándose en la silenciosa habitación y revolviendo el cabello de la hermosa joven acosada en la camilla.
Andrew se acercó y cerró la ventana rápidamente, siempre estaba pendiente de su tía.
Entre más días pasaban, la esperanza de la familia, iba disminuyendo. Se podían notar los estragos del tiempo en el cuerpo de la mujer.
Estaba más delgada y pálida.
Se acercó a la joven para asegurarse de que todo estuviera bien.
Le dio un beso en la frente.
—Todo es un de