—Sí, su hijo es muy orgulloso, jamás le diría nada, pero yo no puedo vivir de esa manera tan miserable, pertenecemos a la familia Allen.
El anciano se quedó en silencio por unos segundos, era consciente de que su hijo estaba molesto, no le pediría nada, así estuviera muriéndose, pero su nuera no era igual.
Ella no estaba acostumbrada a vivir sin dinero ni lujos, estaba acostumbrada a la buena vida.
—Tu hijo tiene suficiente dinero.
—Lo sé, pero tengo que compartir la mansión con la familia de