Capítulo 37: Las grietas del engaño
El silencio en el piso ejecutivo de las Empresas Valenti era denso, de esos que pesan en los hombros y hacen que cada segundo se sienta como una eternidad. Detrás de su escritorio, Lia mantenía la mirada fija en la pantalla de su ordenador, aunque las palabras y las cifras se desdibujaban ante sus ojos. Apenas había pasado una semana desde aquel día caótico —el arrebato de pasión con Adrián sobre el escritorio, la ropa destrozada disimulada bajo el abrigo y l