Alessia Vittoria Bellerose
Camino hacia él. El mar golpea abajo. El viento mueve mi vestido. Dante extiende la mano. La tomo.
—Estás hermosa —me alaga.
Su voz llega clara. Profunda. Mía.
—Tú pareces culpable.
Sus labios se curvan.
—Siempre soy culpable.
—Eso me dijiste en nuestra primera cita.
—Aquella fue una mala cita.
—Terminó con un secuestro.
—Por eso digo mala.
Casi río. Él baja la mirada a nuestras manos. Está nervioso. Dante Salvatore Valcárcel está nervioso. Voy a recordar esto toda la