Dante Salvatore Valcárcel
Hay una clase de silencio que no pertenece a los vivos. Lo descubro la cuarta noche sin Alessia.
La mansión Bellerose está llena de hombres armados, pantallas encendidas, teléfonos vibrando, pasos apresurados, mapas abiertos sobre mesas, voces que cruzan información desde puertos, aeropuertos, bodegas, clínicas privadas y casas abandonadas.
Pero para mí todo está en silencio. Porque ella no está. Y cuando Alessia no está, el mundo hace ruido sin decir nada.
Me muevo po