Dante Salvatore Valcárcel
La noche cae con olor a pólvora. El almacén de los Morel está cerca del puerto viejo, escondido entre contenedores oxidados y bodegas que nadie mira dos veces. Entramos sin ruido. Rocco corta la luz. Mis hombres neutralizan a los guardias antes de que puedan levantar el arma. No hay gritos. No hay espectáculo. Solo trabajo.
Camino entre cajas marcadas con símbolos falsos. Mercancía lista para cruzar fronteras, convertir deudas en poder, miedo en dinero.
—Todo esto es d