Dante Salvatore Valcárcel
Mi puerta.
Mi deuda.
Mi ruina.
Y quizá la verdad sobre la muerte de su padre.
—¿Quién más lo sabe? —pregunto.
Santino empieza a reír, una risa baja, desesperada.
—Todos los que importan.
Le rompo la nariz con un golpe, la risa se convierte en grito. Rocco no se mueve.
—Nombres —ordeno.
Santino jadea.
—Nero… Lorenzo… Isadora…
Mi sangre se congela al escuchar ese nombre.
Isadora Vitale, la serpiente, mi ex amante. La mujer que conoce demasiadas partes de mí y odia cualqu