Alessia Vittoria Bellerose
Soy mujer. Soy deseo. Soy vida latiendo debajo de las cicatrices. Dante parece leerlo en mis ojos, porque su expresión se oscurece.
—No me mires así.
—¿Así cómo?
—Como si no estuvieras a punto de caerte de cansancio.
—No estoy a punto de caerme.
—Mientes.
—Entonces sostenme.
La frase sale más baja. Más íntima. Dante deja escapar una respiración lenta. Peligrosa. Da un paso hacia mí. Esta vez no se contiene del todo.
Su mano va a mi cintura, firme, caliente, conocida.