VERONICA.
—Hola, Verónica —dijo Bruno, su voz baja y controlada, pero con un tono de desagrado—. ¿Quién es... este? —La forma en que dijo "este" me hizo sentir incómoda, como si Azael fuera algo desagradable.
—Este es Azael, un amigo —respondí, intentando sonar natural.
Bruno asintió brevemente, su mirada recorriendo a Azael con desdén. Azael, sin embargo, se levantó y extendió la mano, sonriendo.
—Mucho gusto —dijo, pero Bruno no respondió, simplemente ignorándolo.
El silencio que siguió fue i