Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 26: Una inusual luna de miel.
Leonor abrió los párpados, con el dolor en el cuerpo como testimonio de la noche anterior. Una sonrisa se dibujó en sus labios mientras fragmentos de recuerdos de su pasión, no una, ni dos, sino tres veces, sonaban como una tierna melodía en su mente.
La última vez poseía una dulzura que susurraba promesas y posibilidades. Extendió la mano en busca del calor de la presencia de Angus, pero sólo encontró sábanas frías.
Arrugó la frente. Se levantó de la cama y se envolvió en una bata de seda, cu