Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 55: Secretos del pasado.
Alguien en la multitud soltó una risita sofocada, mientras que otros murmuraban entre sí. Franco se apresuró para ayudar a Angus, su rostro lleno de preocupación.
—¡Angus! —exclamó, agachándose junto a él.
Pero Angus solo parpadeaba al techo con una sonrisa tonta en su rostro. Miró a Leonor, aún con esa expresión divertida, y no pudo evitar carcajearse
—Eso es… increíble —murmuró, su voz apenas audible—, ¡Voy a ser papá! —exclamó levantándose de un salto.
Andrew se quedó viéndolo sorprendido,