Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 58: Pedazo de traidores.
El silencio de regreso fue tétrico, ella estaba por completo molesta, mientras Angus la miraba divertido y eso la hizo enojar más, pero se mantenía en silencio porque no quería discutir frente a su pequeña, pero cuando llegaron a la casa que bañaron a Andrea, otro fue el cuento.
—Creo que ya puedes irte a tu propia casa, ya me he acostumbrado a su rutina y no creo que te necesite ya —dijo seriamente.
—Ya veo que esto es un berrinche.
—Esto no es ningún berrinche, solo no quiero molestar cuando