Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 57: Una mujer celosa.
Los días siguientes la casa de Leonor se convirtió en un sinfín de actividad, Angus terminó mudándose a la mansión, a una habitación al lado de la de su hija, así que cuando la escuchaba llorar, era el primero en levantarse, luego de cambiarle el pañal, se la llevaba a Leonor para que la amamantara.
Al llegar a la habitación, ella estaba a punto de pararse.
—Sabes que no es necesario que lo hagas, no quiero que te levantes, yo puedo encargarme de atenderla, tú te encargas de alimentarla cuando