CAPÍTULO 21. Coincidencias peligrosas
La puerta se abrió en ese momento y Joel asomó medio cuerpo con cara de susto.
—¡¿Fuiste a China a buscar el expediente de la señorita Hale?! —le gritó Mark apenas lo vio, porque aquella impotencia tenía que soltarla con alguien y con ella no podía—. ¡Ya no hace falta, está bien!
Joel alzó las cejas, sorprendido, y con un movimiento rápido escondió la carpeta que llevaba en la mano detrás de la espalda antes de que él la viera.
—Recursos Humanos tiene que pedir el expediente a la sucursal —dijo