Mundo ficciónIniciar sesiónKATIA VEGA
Huyendo de mis deseos y mis debilidades, firmé, dejando en claro que ya no era la misma mujer que se derretía por él, aunque fuera mentira. Le entregué la pluma y quise mantenerme fuerte, pero mis ojos me estaban traicionando, tuve que desviar la mirada para que no viera como las lágrimas comenzaban a formarse en el borde de mis párpados, pero él me tomó con firmeza por e







