Mundo ficciónIniciar sesiónMARCOS SAAVEDRA
Desde que Katia estaba delicada, ella dormía sola en la cama, pues no quería que por un descuido la lastimara. Le prometí que dormiría en la habitación contigua, pero no podía conciliar el sueño sin ella, así que cuando caía rendida, me dormía en el sillón al lado de su cama, viéndola dormir hasta que el sueño también llegaba







