Mundo de ficçãoIniciar sessãoARTURO VEGA
—¿Está todo bien? —preguntó Stella al notar que no tenía intenciones de follar esa mañana. Después de leer los papeles que me había entregado Héctor y saber que Lisa estaba encerrada, me sentía extraño y el peso en mi pecho era cada vez más grande, al punto de asfixiarme.
—Sí, solo… saldré al viñedo a dar una vuelta, nos vemos en el desayuno. —Necesitaba aire y tiempo para p







