UGPEM. CAPÍTULO 33. El hogar que te mereces
UGPEM. CAPÍTULO 33. El hogar que te mereces
Max sintió que su cuerpo se estremecía ante la idea y gimió aún más cuando él la penetró con un dedo, moviéndolo con habilidad dentro de ella.
—¿Te gusta? —le preguntó Liam besando su cuello y Max no pudo responder, solo asintió débilmente mientras él la levantaba, haciéndola enredar las piernas en su cintura para luego apoyar su trasero en un pequeño muro que salía de la pared.
La calidez de Max sobre su vientre era como un desafío a aquella erección