CAPÍTULO 138. Usted nunca deja de sorprenderme, señora Sanromán.
CAPÍTULO 138. Usted nunca deja de sorprenderme, señora Sanromán.
Alejandra sintió que le estallaría el corazón de felicidad cuando vio a Scott bajar de aquella patrulla de policía con Mar en sus brazos. McAllan la había llamado para decirle que estaban en camino, pero no había podido estar tranquila hasta verlos llegar.
Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras estiraba los brazos y Scott le entregaba a su hija.
—¡Mi niña! ¡Mi amor! —gritó Alejandra mientras apretaba a Mar contra su pecho—