POV de Anna
—Quitando el hecho de que me duele un poco la cabeza, el servicio de la iglesia ha sido una de las mejores experiencias de mi vida —confesó Megan en cuanto entramos al alojamiento.
—¡Jaja! Totalmente de acuerdo, fue una pasada. Quién iba a decir que las iglesias africanas tenían tan buen rollo; como me quede aquí unas semanas más, igual hasta me vuelvo religiosa —me reí.
—Ni un reproche te haría —dijo Megan soltando una risita—. Y tu amiga es genial, de verdad que tienes un ojo clín