—Hola —dijo el hombre con una sonrisa mientras se giraba hacia mí.
—Oh, lo siento mucho. Pensé que era otra persona —me disculpé de inmediato.
—No pasa nada, me has confundido con Mr. Blackwood, así que supongo que trabajas con él, ¿verdad?
Entrecerré los ojos antes de asentar con la cabeza. —No exactamente, más bien trabajo para él —bufé—. Espera, ¿entonces conoces a Mr. Blackwood? —pregunté con curiosidad.
—Sí, de hecho, soy parte de la razón por la que está aquí. Verás, soy el GM de la explo