Me desperté por la mañana y me encontré a Megan durmiendo muy cerca de mí, con su brazo sobre mi cuerpo. Levanté su brazo con cuidado y me bajé de la cama, dejándolo reposar sobre el colchón. Me quedé mirándola unos segundos, me di la vuelta y me dirigí al baño a lavarme los dientes.
Mi primer día en Botsuana no había estado tan mal; aparte del estrés del día y el drama de la noche, todo había salido de maravilla. Había conocido a una chica africana que trabajaba en uno de los bares, fue muy am