Kamill abandono las instalaciones de la base, lo dicho por su padre lejos de asustarlo y dejarlo temeroso simplemente causaron un pequeño pinchazo, es como que él ya estuviera mentalmente preparado para aquello, aunque no lo quisiera, el destino ya estaba escrito, su nombre ya estaba marcado en el Libro de la Mafia y él no era cobarde dejara que el Hado se encargue y lo lleve hasta donde tiene que llegar, con aquel pensamiento Kamill había llegado hasta su departamento, La chica de la recepción