Mundo ficciónIniciar sesiónLa calidez del astro rey le daba de pleno provocándole seguir en una especie de estado de letargo pero con consciencia a lo que le rodeaba. Y fue entonces cuando notó su caricia. Una tímida y dulce caricia hecha por unas suaves yemas que se deslizaron, sutilmente, hacia sus labios...y que los acarició con ternura. Despacio, Keerd comenzó a abrir los ojos hasta que se topó con el rostro del castaño.
-Mo ghrà- fue lo primero que dijo al mismo tiempo que asió de la mejilla, lentamente, a D







