Mundo ficciónIniciar sesiónLos días pasaron.
La primavera empezaba a hacer su llegada.
Daylhan ya denotaba una redondita y más que llamativa barriguita.
Su gestación rondaba ya los cuatro meses y debido a que eran tres, el tiempo de embarazo sería más corto.
Keerd no cabía en sí de gozo.
Le entusiasmaba verlo mostrando su vientre y solía quedarse embelesado mirándolo.
No se cansaba de tocarlo.
De acariciarlo.
En las revisiones, cada vez que Seth le pedía oír el corazón de







