Guillermo observó a Valeria con una expresión de angustia, consciente de que las palabras que estaba a punto de pronunciar podrían tener consecuencias significativas.
—Valeria..cariño, es que….Tania está aquí, pero no quiero que te preocupes. Estoy intentando gestionar la situación —respondió, esforzándose por sonar convincente.
Valeria frunció el ceño, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda; la pesadilla parecía regresar a su vida. Su mirada se endureció.
—¿Gestionar la situación? ¿Cómo p