El día avanzaba con una tensión palpable en la mansión. Guillermo, inquieto, intentaba comunicarse con Valeria, pero sus esfuerzos resultaban infructuosos. Ella había salido de la casa por recomendación de Isabel, lo que aumentaba su desesperación. No sabía cómo explicarle que no tenía conocimiento de lo ocurrido, que todo había sido una trampa orquestada por Tania. A medida que pasaban las horas, su preocupación crecía.
En ese mismo instante, Tania ingresó en la habitación de Isabel, como lo h