CAPÍTULO 9
El olor a antiséptico y el suave zumbido de los monitores se iban apagando a medida que la adrenalina de la cirugía descendía. La operación del ovejero alemán había sido un éxito rotundo; la hernia estaba reparada y el animal dormía plácidamente en la sala de recuperación. Para Lucía, salvar una vida era la única validación que necesitaba, el único momento en el que el mundo tenía un orden lógico.
Lucía se quitó los guantes de látex con un chasquido seco y los arrojó al cesto de resi