CAPÍTULO 52
— Suficiente por hoy —declaró Alexander, apareciendo en la puerta de su propio despacho con su saco al hombro y una expresión de alivio—. Vámonos. Los mercados cerraron y tú tienes ojeras.
Lucía sonrió, guardando sus cosas.
— Tengo que ir a la clínica —dijo, poniéndose de pie—. Quiero ver como les fue el dia de proveedores sin mi.
—Te llevo, vamos juntos —dijo Alexander de inmediato.
Lucía lo miró mientras caminaban hacia el ascensor.
— No es necesario que vengas conmigo, Alexander