Capítulo 143. Debes venir a verla.
El alcalde Félix Lancer entró en la clínica privada de Santa Elena abriendo las puertas dobles sin que nadie pudiera hacer nada para detenerlo.
Sus escoltas estaban por todos lados y no dejaban entrar ni salir a nadie por precaución.
Félix entró en la habitación de Abigail y preguntó de inmediato sin perder el tiempo.
—¿Cómo está mi hermana?
Los doctores estaban examinando a Abigail y haciéndole chequeos médicos para comprobar el avance de su reacción.
—¡Es un milagro!—, exclamó una de las