Capítulo 138. ¡Quiero ser el padre de tu hijo!
Ximena tomó el documento para leerlo y asegurarse de que no se tratara de una trampa. Pero, en efecto era real. Las empresas Lancer ahora eran una extensión de las empresas Torishima. Y eso la convertía en una simple empleada.
La sonrisa en el rostro de Fernando era gigantesca y complaciente. Se podía ver lo feliz que estaba a simple vista.
—Te dije que ésto pasaría. Así que no puedes decir que no te lo advertí—, dijo Fernando.
—No me sorprende. Sólo te vales de tu fortuna para obtener lo que