Capítulo 139. Una diosa empoderada.
Fernando ni siquiera lo imaginaba. Pero, en ese momento de debilidad y celos, estaba ofreciendo ser padrastro de su propio hijo. Y todo por caer en el juego de Ximena.
Ella no sentía absolutamente nada por Noah Zagreb, sin embargo, era la excusa perfecta para darle celos a Fernando, y estaba funcionando a la perfección.
—¡Suéltame, Fernando! ¿Te has vuelto completamente loco?—, Ximena lo apartó y se liberó de sus brazos rápidamente—, ¡Me vas a dañar mi mejor vestido!—, reclamó.
—¡No vas a sal