Capítulo 125. Tú conspiraste en mi contra.
En la mansión Lancer.
—No puedo creer que todo ésto sea mío—, dijo Ximena a Ramiro mientras ambos admiraban los jardines de la mansión desde el balcón más alto.
—Se merece ésto y mucho más, señorita Ximena, después de todo lo que sufrió por culpa de ese monstruo—, dijo Ramiro.
—Lo sé. Pero, aún así no dejo de tenerle miedo—, confesó.
Ramiro la tomó de los hombros y la obligó a mirarlo fijamente a los ojos.
—Ese hombre ya no te volverá a tocar. Ya no, nunca más.
Ximena se liberó de las man