Capítulo 124. Pagarán por lo que hicieron.
El olor del chocolate se apoderó de todo el salón de juego haciendo agua la inocente boca del pequeño Xavier.
Félix sudaba mientras veía en un efecto de cámara lenta como ese niño se preparaba para introducir ese dulce en su boca.
La garganta de Félix se secó y dejó un sabor agridulce que no podía soportar. El sudor en su frente goteaba al punto que lo hacía sentir estresado.
—¡Espera!—, gritó Félix en el último segundo y golpeó el chocolate casi en el interior de su boca para hacerlo caer al