95. El precio de resistir
James estaba de pie junto a la cama, con el teléfono de Emma ya en la mano. La pantalla brillaba, mostrando un correo electrónico con un asunto demasiado cuidadosamente redactado como para traer buenas noticias.
Aviso oficial – Incumplimiento de términos contractuales
James exhaló lentamente antes de abrir el mensaje completo. Lo había anticipado desde que Emma enfermó. El mundo de la moda no reconocía la espera—mucho menos la comprensión. Solo conocía plazos, cifras y cláusulas despojadas de c