94. Ethan es suficiente para mí
Los días que siguieron se convirtieron en una secuencia de espera. Emma se sometía a exámenes rutinarios. Había días en que las noticias sonaban neutrales, y días en que la expresión del médico era demasiado seria para interpretarse como algo bueno. James aprendió a leer las pausas—a contener sus preguntas hasta que llegara el momento adecuado.
Emma aprendió la quietud. Una mujer que siempre había estado en movimiento ahora tenía que aceptar la pasividad. Escribía en un pequeño cuaderno—no dise