150. No está hecho de cristal
Tres días después, el médico finalmente permitió que James regresara a casa.
La frase fue simple. Formal. Emitida en un tono profesional.
Pero para Emma, sonó como una puerta que se abría después de haber contenido la respiración durante demasiado tiempo.
—Su estado es estable. Sin embargo, debe guardar reposo absoluto durante al menos dos semanas. Sin presión laboral, sin reuniones largas, sin estrés excesivo —indicó el médico.
Emma asintió más rápido de lo necesario.
—Me aseguraré de eso —res