121. Un beso interrumpido
James dio un paso hacia adelante, pero Emma lo detuvo.
—Deja que el personal se encargue.
James sonrió y acercó más a Emma, abrazándola con fuerza. No quedó espacio entre ellos. Hasta que, al fin, sus labios se encontraron—cálidos, suaves, sin reservas.
Los brazos de James se tensaron alrededor de su cintura, mientras la mano de Emma subía hasta su mejilla, con un toque suave y seguro.
Sin que ellos lo notaran, Harry estaba allí. Su chaqueta estaba impecable, su expresión más cautelosa de lo ha