51. Capítulo: "Un Error"
—Eres una maldita —escupí ardida, dejando de mala gana el pago de mi bebida en la mesa.
Entonces me fui a toda velocidad de ese sitio.
En mi retorno al piso evité hacer ruido al caminar, en cuestión avancé con cautela a la habitación que ocupaba.
Ese ridículo sobre permanecía sin rasgar sobre la mesita. Lo agarré encarcelada en un torrencial enfado que oprimía el pecho, que me deshacía como una hoja expuesta a una abrasadora flama.
…
Ese sábado por la noche, me encaminé a la habitación de I