—Descuide, sé que tiene un vida bastante ocupada; gracias por tomarse la molestia de venir. —expresó mientras le daba pecho al varoncito.
La mujer negó con una sonrisa en su atractivo rostro.
—Cómo crees… Nunca será una molestia. Cuídense mucho, en otra oportunidad pasaremos un lindo rato. —volvió a decir y luego se fue.
Kelly había ido por unos cafés; de modo que a solas con el bebé en la habitación, se dedicó a consentirlo. Le susurró despacio que siempre estaría a su lado, que no lo dejaría n