68. La Pequeña Sobrina del Millonario
Conexión
Quiso una pausa, silencio, un momento a solas. Estuvo un rato ahí, en el balcón de su pequeño piso junto a la portátil sobre las piernas. El sol daba luz cálida, amena con ello, respiró profundo mientras cerraba los párpados. La brisa en un vaivén juguetón le hacía volar el cabello, sonrió, tenía un camino por delante que recorrer.
Al rato le dio hambre, se acarició el abdomen. Con flojera se encaminó a la cocina. El espacio era perfecto, luminoso y muy funcional; Aportando calidez y t