41. Capítulo: "La Tormenta""
Marcus y Sengei me ayudaron a abrirme paso entre la multitud de reporteros que estaban sesgados en la entrada del hospital. Los flash de las cámaras de todos modos cayeron sobre mí, constantes llamados inquiriendo, deseosos de saberlo todo. En el desespero que apresaba mi alma, avancé a zancadas hasta la recepción, lejos de la bruma de allá afuera pero más cerca de saber a detalle lo que ocurría con Ismaíl.
La morena de ahí, pareció reconocerme, en todo caso lucía ofuscada con el alboroto en e