Isabella no duerme esa noche.
La noticia aún retumba en su cabeza, golpeando como un eco sordo que no quiere desvanecerse: Alexander sabe que es padre.
No entiende cómo pasó. Había sido tan cuidadosa, tan meticulosa. Nunca publicó fotos, solo en su perfil que es privado y sus únicos seguidores son su familia y amigos, nunca dio pistas. Ni una sola huella de su antigua vida había llegado a rozar el mundo de Alexander. Hasta ahora.
Siente un nudo en el estómago mientras da vueltas en la cama