Jade se sentía extraña. Ya casi no recordaba cómo se sentía el frío sobre su piel, pero aquí estaba de nuevo, reviviendo el clima helado de Inglaterra, el cual le abrazó como un manto, apenas puso un pie fuera del avión.
Habían pasado cinco meses. Cinco meses desde que huyó de su país, cinco meses desde que supo que no solo llevaba una vida dentro de sí, sino tres.
Su vientre, para ese momento, ya era una curva bastante pronunciada que apenas podía ocultar bajo su abrigo holgado.
La idea de vol