Jade respondió lo mismo que había respondido hacía días atrás. Fue un “sí” cargado de sinceridad, cargado de significado. Porque sí ansiaba compartir su vida al lado de este hombre que le había demostrado que la amaba de una infinidad de maneras.
Adriel se puso de pie y tomó su rostro entre sus dos grandes manos, la miró por un segundo, destilando entrega y deseo, y, luego, simplemente la besó. Sus labios se mostraron al inicio tentativos, rozó su boca con lentitud varias veces antes de profund