Siempre evitaba mirar su reflejo en el espejo; aquella era una costumbre que había adquirido con el paso de los años. Pero ahora, justo ahora, algo en su interior le invitaba a hacerlo y, de todas maneras, la ocasión los ameritaba.
Gala dejó caer la toalla y observó su reflejo. Sus ojos recorrieron su propia imagen, primero con la precaución de quien teme decepcionarse, luego con la incredulidad de quien descubre algo nuevo.
¿Esta mujer era ella?, se preguntó incrédula.
Su piel aún conservaba m