Cuando firmó el divorcio, no imagino que la oportunidad de estar nuevamente con Jade se presentaría.
Le había dicho adiós.
Aunque su corazón nunca se había despedido.
Ahora, tantos meses después, se hallaba de pie frente al altar.
Su mirada recorrió el lugar, contemplando a cada una de las personas que los acompañaban en ese día.
En primera fila vio a sus propios padres, apoyándolo en todo momento.
No había nada que ellos no hicieran por él y, justo ahora, se sentía agradecido por eso.
Por otro